Cotizar con las medidas del cliente
Fabricás el mueble, vas a instalarlo y no entra por 3 cm porque la pared no era recta. Ahora tenés que rehacer, comerte el material y perder días. Medí siempre vos.
Muebles a medida, placares, cocinas, aberturas: detallá cada parte del trabajo y entregá una cotización que transmita el valor de lo que hacés.
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Un mueble a medida no es una compra impulsiva. Es una inversión de varios miles de pesos que el cliente piensa, consulta con la familia y compara con otros dos o tres carpinteros. Antes de firmar, quiere ver bien qué incluye, en qué material va, cuánto tarda y cómo se paga. Un presupuesto desprolijo mete dudas donde tendría que haber confianza. Con CotizadorYa armás cotizaciones detalladas de carpintería sin pelear con Word ni con planillas de Excel llenas de fórmulas rotas.
La carpintería es de los oficios donde el presupuesto pesa más en la decisión del cliente. En eléctrica o plomería el trabajo se hace y desaparece: nadie ve el cable dentro de la pared. Un mueble a medida se ve todos los días durante diez años. Por eso el cliente lo piensa, lo mide, lo dibuja mentalmente en su casa. Y por eso tu presupuesto tiene que ser la evidencia visible de que sabés lo que hacés.
CotizadorYa te da esa evidencia. Cargás cada parte del trabajo como un ítem separado: el mueble, los herrajes, los tiradores, la instalación, el flete si va a otra ciudad. Ponés cantidades y precios, y el total se calcula solo. Si el cliente pide "sacale el módulo alto de la izquierda" o "en lugar de tres cajones ponele dos", ajustás una línea y el total se recalcula al instante. Le mandás la versión nueva en cinco minutos, no en cinco días.
Y en carpintería, la seña es sagrada. No arrancás un placar sin cobrar entre el 40 y el 60% adelantado, porque los materiales son caros y no te podés dar el lujo de comprarlos con plata tuya para un trabajo que puede caerse. Un presupuesto por escrito con la seña definida es también un contrato informal: el cliente sabe cuánto va y cuándo, y vos tenés respaldo si algo se cae.
En carpintería a medida, cada detalle que dejes ambiguo el cliente lo va a interpretar a su favor. "Placar" en la cabeza del cliente puede ser con cajones, con espejo, con luz LED interior — nada de lo cual está incluido salvo que lo aclares. Un presupuesto claro es la primera línea de defensa contra la discusión post-entrega.
La marca de los herrajes es la que más discusión evita. Un cliente que ve "correderas Blum soft-close" en el presupuesto entiende por qué el mueble sale lo que sale. Un cliente que solo ve "correderas" cree que le podés poner las más baratas del mercado.
Nunca cotices sobre medidas que te pasó el cliente. Las paredes no son rectas, los pisos no están nivelados, los techos tienen molduras. Andá vos, medí tres veces, tomá fotos, marcá dónde está la caja de luz, el caño de gas, la caja de conexiones. Cinco minutos de relevamiento evitan una entrega que no entra.
Un placar de 2,40 m no cuesta el doble que uno de 1,20 m — tiene menos costo de mano de obra proporcional pero más material. Cotizá el mueble desglosado: tantos metros lineales de cuerpo, tantos cajones, tantas puertas, tantos herrajes. Así podés ajustar si el cliente pide agrandar o achicar.
Presentale opciones: melamina básica, melamina premium, MDF laqueado, madera maciza. Con precios distintos para cada una. Muchos clientes eligen la opción intermedia si les mostrás las tres. Si solo cotizás la más cara, comparan con otro y perdés. Si solo cotizás la más barata, te ganás un cliente que no valora el material bueno.
40-60% de seña es lo estándar en muebles a medida. Menos que eso y estás bancando el material con plata tuya. Aclará en el presupuesto: "40% al aceptar el presupuesto, 30% al iniciar la fabricación, 30% al entregar." O el esquema que uses, pero por escrito.
El plazo tiene que empezar a correr desde que se paga la seña, no desde la fecha del presupuesto. Si el cliente firma hoy pero paga en dos semanas, esas dos semanas no son tuyas. Aclarar esto por escrito evita el "pero me dijiste que en un mes".
Rangos de mercado a 2026 en Montevideo. La complejidad de las medidas, el diseño (recto vs con curvas), la terminación y la marca de los herrajes cambian el precio bastante. Cada taller cotiza distinto según su nivel de terminación.
| Concepto | Unidad | Rango |
|---|---|---|
| Placar melamina 18 mm (cuerpo + puertas simples) | metro lineal | US$ 180 – 320 |
| Placar MDF laqueado color | metro lineal | US$ 320 – 550 |
| Cocina completa en melamina | metro lineal | US$ 300 – 500 |
| Cocina en MDF laqueado | metro lineal | US$ 500 – 900 |
| Cajón con corredera soft-close | unidad | US$ 40 – 90 |
| Herrajes premium (Blum, Hettich) por módulo | módulo | US$ 25 – 70 |
| Instalación y armado en obra | jornada | US$ 80 – 160 |
| Flete dentro de Montevideo | entrega | US$ 30 – 70 |
La madera maciza (pino, cedro, lapacho) se cotiza aparte y varía mucho según especie y disponibilidad. Los precios pueden subir entre 30% y 60% respecto a MDF laqueado.
La carpintería a medida es un rubro donde el error de cotización se paga con muchos días de laburo perdidos. Estos son los que más veces se repiten.
Fabricás el mueble, vas a instalarlo y no entra por 3 cm porque la pared no era recta. Ahora tenés que rehacer, comerte el material y perder días. Medí siempre vos.
Melamina 18 mm no es lo mismo que 15 mm, y MDF laqueado no es lo mismo que melamina símil laqueado. Especificá el material, el espesor y la marca (Faplac, Masisa) cuando corresponda. Sin eso, el cliente compara peras con manzanas.
Si le decís "correderas soft-close" y le ponés unas genéricas, a los seis meses van a hacer ruido y te va a llamar. Si querés cobrar como Blum, poné Blum. Si vas a poner genéricos, aclarálo y cobralo como genéricos.
Decir "en tres semanas te lo tengo" para no perder al cliente, cuando en realidad son seis, es la manera más rápida de arruinar tu reputación. Poné el plazo real en el presupuesto y cumplilo. El que valora un mueble bien hecho, entiende que lleva tiempo.
Un placar tiene US$ 300-500 solo de material. Si arrancás sin seña, o con 10%, estás poniendo plata tuya para un trabajo que puede caerse la semana que viene. 40% mínimo, siempre.
Sí. Cada ítem es una línea con descripción, cantidad y precio, así desglosás cuerpo, puertas, cajones, herrajes, instalación y flete como prefieras. El cliente ve exactamente qué está pagando.
Sí. Hay un campo de notas y condiciones donde escribís el porcentaje de seña, el esquema de pago, el plazo de entrega desde la seña y la garantía del mueble y los herrajes.
Sí. Elegís la moneda del presupuesto y todos los importes salen en esa moneda. Si trabajás con materiales importados y querés cotizar en dólares, no hay problema.
Sí. Podés cotizar cocina completa detallando muebles bajos por metro lineal, alacenas, isla, mesada aparte, herrajes, canillas, y hasta el diseño y visita en obra como ítems separados.
Sí, y es lo recomendable si el cliente pide varias opciones. Podés armar una versión en melamina básica, otra en MDF laqueado y otra en madera maciza, y mandarlas las tres para que el cliente elija.
No. Funciona en el navegador de cualquier celular o computadora. Entrás y armás el presupuesto al toque.
Con el plan Pro, sí. Subís tu logo una vez y aparece en el encabezado de todos los presupuestos. En la versión gratis, sale sin logo y con marca de agua "hecho con CotizadorYa" al pie.
La versión para hacer y descargar presupuestos es gratis y sin límite. El plan Pro cuesta US$ 8/mes y agrega tu logo, saca la marca de agua y guarda el historial por cliente.
Con el plan Pro, sí. Los presupuestos quedan asociados a cada cliente en tu cuenta, así podés revisar rápido qué le cotizaste antes y a qué precio.
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